13 de mayo de 2010

Subir hasta el cielo


Y bajar. Y otra vez tocar el cielo con las yemas de mis dedos. Tú marcas el ritmo. Me traes, me llevas… y me dejas en las nubes, pero vuelves a por mí. Manejas como nadie mi placer, dirigiendo el compás de mis gemidos. Pero otra vez tu boca, acercándose a mis labios que se abren a tu deseo, roza cada pliegue rosado de mi flor. Comienza el baile. Separo bien las piernas mostrando todos mis encantos. Tu maravillosa lengua se adentra en la profundidad húmeda de mi sexo, buscando cada gota de mi jugo. Mis gemidos se suceden a medida que tus labios aprietan mi endurecido clítoris, sacándolo entero para que tu lengua lo golpee con fuerza… con toques rápidos y sucesivos. Mi cuerpo se arquea liberándose de tus manos que sujetan mis caderas. Mis jadeos se aceleran. Tu mano sobre mi vientre me baja de nuevo. Tu ritmo enloquece y mis jugos se derraman sobre sábanas de fuego. Otro orgasmo se apodera de mí sacudiendo el interior de mi cuerpo. Una procesión de sensaciones se sucede recorriendo mi espalda para estallar todas juntas en el volcán ardiente que devoras con avidez. Me retuerzo, me sujetas. Quiero escapar... no me dejas. El placer es tan intenso que se hace insoportable. Lucho por separarme de tu boca y recuperar el resuello pero sigues inclemente y me lanzas otra vez. Tú decides el final de esta locura. Me dejas caer poco a poco, salpicando mi camino con brillantes estallidos de inesperado placer que tu lengua juguetona va provocando a su paso, racionando con cuidado las caricias en mi piel. Ahora me estoy meciendo en el lánguido vaivén de tus besos que en mi vientre van libando de su miel. Suaves estremecimientos, el latir que se acompasa, apenas unos momentos para gozar la dulzura del murmullo entre las hojas cuando la tormenta acaba. Pero me miras travieso. Yo conozco esa sonrisa. Y tus manos me sujetan, y tu lengua es atrevida, y de atrevida a voraz, y de voraz a salvaje. Y otra vez pulsas las cuerdas levantando el oleaje, y el maremoto se acerca, siento sus crestas de espuma, y me alcanza la marea y su placer me derrumba. Y ahora por tercera vez… me haces subir hasta el cielo.

11 comentarios:

  1. Y hasta con toda la discografía de Led Zeppelin si hace falta. Que no se paren las lenguas cuando tocan el sabor más perfecto que existe...

    besos amalados

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  2. Me dejaste en las nubes! Llueve...

    Besos húmedos.

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  3. Te aseguro que he subido hasta el cielo, notando como mi humedad era absorvida por las nubes y estas la dejaban caer sobre el marrrrrr.
    OJU!!!!!!!!!!!, cuanta pasion, deseo, sensualidad y sexualidad.
    Besazos preciosa!!!!!!

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  4. Por tercera y por cuarta vez, y por todas aquellas veces que lea tu relato, escuchando esas escaleras que van al cielo y que allí te dejan, al menos un ratito, al menos un eterno segundo.

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  5. ¡Qué delicia debe ser contemplarte en esos momentos!
    Te he tenido, Rosaida, deshaciéndote en mi boca como un cubito de hielo... y al acabar la música he llorado el final de mi ilusión.

    ¡Afortunada su lengua, dichosos sus labios, santificadas sean sus manos!

    Un beso...

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  6. Stairway to Heaven por Dios tu quieres matarme de nostalgia, precioso el tema que acompaña este placer de quien sabe comerte como esa hermosa flor que eres.
    Besitos de canela.

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  7. Como siempre, escribiendo con la tinta lo que se siente con la piel...

    beso
    Druida

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  8. Eres uno de los jardines más bellos, suaves, y cálidos que puedo visitar.

    Mil veces subiría al cielo porque eterna me volvería ..

    Néctares

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  9. Bufff, han subido un montón de sensaciones por dentro mío! Por éste jardín siempre encuentro la temperatura justa!
    Una delicia leerte Rosaida!
    Te dejo mis caricias

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  10. ¡Cuántos morirán sin saber lo que es tocar el cielo con la yema de los dedos!

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Tus palabras son las huellas que dejas en los senderos de mi Jardín... palabras que se quedan cuando son sinceras.