10 de junio de 2010

Seguimos creciendo

La brisa fresca me trae recuerdos, tantos como besos he dado en tu piel tersa y jugosa. Mi devoción por ti crece desde aquel primer día que me tomaste entre tus brazos, modelándome a tu gusto. Crecimos y crecemos juntos. Tantas noches y mañanas, tantas sobremesas cargadas de lujuria desenfrenada, bebiendo cada perla de tu piel, besando cada recoveco de tu cuerpo, lamiendo cada gota de tu sexo... El tiempo se paraba en el momento que tu mirada me decía ven aquí princesa… necesito tus manos, las que acarician erizando mi piel… deseo tus labios, los que besan endulzando mi boca… me urge tu cuerpo, el que me da placer arrebatando mis sentidos... ven, te quiero entera para mí...

Y mis manos temblaban al sentir tu piel. Y mis labios se nutrían con la miel de tu boca. Y mi cuerpo ardía con tu roce. Porque estaba entre tus brazos, y mi sexo palpitaba al sentirte tan dentro. Cada noche, cada mañana, cada sobremesa entre copas de vino derramadas y risas afrodisiacas. Me enseñas a medida que modelas. Y me encanta cómo me instruyes desde aquel primer día que me hiciste tuya.

Y seguimos creciendo. Por el día me excito al saber que por la noche te tendré. Por la noche mi lujuria se desborda al verte frente a mí. Mi deseo me enloquece al tocarte, al besarte, acariciarte, lamerte, beberte… follarte. Y crecemos. Tus fantasías perversas y tu amor incondicional, mi entrega absoluta y mi deseo no tienen fronteras ni límites. Es un tesoro acuñado durante años cruzando valles, vergeles y playas, pasando a través de las montañas o descubriendo otras delicias en tierras desconocidas. Sólo tuyo y mío. La magia que nos envuelve y la ilusión que nos atrapa, nos hacen crecer… y seguimos creciendo.





Y encontramos nuevas playas
tras una gran travesía
en cuyas arenas blancas
gozamos mil ambrosías.

7 comentarios:

  1. Pasado el décimo día,
    en un mar azul y en calma
    divisamos esta isla
    bordada de arena blanca.

    Desde que echamos el ancla
    en su pequeña bahía
    del atardecer al alba
    inmensas son las delicias
    que nuestro amor nos depara:
    yo ser tuyo y tú ser mía.

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  2. Wooooooooooow, me ha encantado Rosaida, incluso emocionado. Es genila saber conservar esa magia y esa ilusión, para poder seguir sintiendo todo eso por mucho tiempo...por siempre!
    Te dejo mis caricias!, encantada

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  3. Impresionante, me ha encantado. Volveré. Un abrazo. Estas invitada a mi blog.

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  4. NO MI AMOR!!!
    NO HABRAN NUEVOS MARES QUE DESCUBRIR, USTEDES FORMARAN UNO EL MAR DEL DESEO Y DE LA ENVIDIA SANA QUE SIENTO YO AHORA.
    EXCELENTE!!!!!!!!!!!!!
    mE PONES A 1000 CON CADA UNA DE TUS ENTRADA ERES LA DIOSA DEL DESEO Y LA SENSUALIDAD.
    ESPERO MI QUERIDISIMA ROSA.....IDA QUE SIEMPRE DISFRUTES DE ESTO QUE ES LO UNICO QUE NOS LLEVAMOS LO DISFRUTADO.
    BESAZOS CARGADOS DE MI CARIÑO Y CON EL MAGNIFICO AROMA DE TU JARDIN

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  5. Útimamente veo más sentimiento, si cabe, en tus entradas. Me gusta. ;)

    Besos.

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  6. Nada mejro que disfrutar, y mucho, tras una travesia.... uffffff mejro, queria poner mejor... y eso que yo no me pinté las uñas jajaja

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  7. Se te nota llena de un placer indescriptible, se te presiente completamente feliz y eso sin duda me gusta mucho mi querida Rosaida.

    Besitos desde mi pequeña orilla

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Tus palabras son las huellas que dejas en los senderos de mi Jardín... palabras que se quedan cuando son sinceras.