8 de enero de 2011

Amaneciendo


Deseabas escuchar el sonido de la última campanada
para agarrarte a mi cintura, besar mis labios
y brindar entre burbujas apasionadas.
Nuestras miradas entregadas al deseo
crecían entre ocultos roces de lujuria
y así, furtivas, iban provocando la huída.
Escapando de los lazos familiares
nos perdimos entre luces ataviadas de colores
guiándonos hacia cálidos lugares conocidos.
Entre risas, besos y más brindis de Bombay
nuestros cuerpos danzaron sensuales
arropados de gestos que incitan a la pasión.
Ansiabas la humedad de mi boca sobre tu piel
y mientras tus manos se perdían por la mía
susurrabas palabras excitantes a mi oído.
Cada vez más atrevida mi lengua te recorría
mis dedos te palpaban y mis nalgas te rozaban
sin importarme los ojos que miraban clandestinos.
Caldeamos el ambiente con el fuego que nos consumía
y nuestras mentes cada vez más pervertidas
empujaban hacia el pecado a sus cuerpos excitados.
Ahora más recogidos, sólo quedamos los dos.
Tú,
urgido por el deseo alzaste mi vestido hasta la cintura
dejando ante tu mirada mi intimidad desnuda.
Yo,
gimiendo de placer sentía como te hundías dentro de mí
horadando con locura la fogosa abertura.
Seducidos por la pasión, moldeamos caprichosas posturas
mientras nuestros cuerpos gozaban entre los fluidos
que emanaban de las fuentes del placer.
Pero tu deseo no tiene límite, no encuentra su final
y cogiéndome del cuello en mi boca te perdiste
penetrando una y otra vez con la fuerza de un vendaval.
Entre jadeos y gemidos, gritos y aullidos
nuestras palabras perversas se imponían
acompañadas de miradas ardientes.
Sin darme tregua en esta salvaje contienda
noté tus caderas sobre las mías
y alternaste poderosas embestidas
con precisos movimientos que rozaban
esa perla que se esconde en mi interior.
Cuando elevaste mi cuerpo hasta el cielo
grité al sentir que la tormenta estallaba dentro de mí
dejando la lluvia caer en un eterno diluvio.
Estabas tan excitado que al sentir brotar mi manantial
quisiste bañarte en las sales de mi placer
y aun estando dentro de mí, agarraste mi cintura
haciéndome girar hasta sentarme clavada en ti.
Troté y galopé como tanto te gusta, como tanto deseas
hasta que tus manos pararon mi carrera
para gozar de mi marea derramándose en cascadas
sobre la piel de tu vientre.
No quedaba ninguna gruta por explorar.
Aun así, ansiosos y febriles, los dos queríamos más
e invocaste a tu sirvienta, que arrodillada ante ti
plena de gozo y deseo se entregó a darte placer.
Mis manos y mi lengua fundieron el acero de tu daga
que se derritió en mi boca, libando hasta la última gota
de la esencia de tu ser.


Retozando entre las sedas el alba nos sorprendió
y elevando nuestras copas llenos de satisfacción
brindamos por el comienzo que el año nos deparó.


11 comentarios:

  1. Cómooooooooooooooo? que la sivienta se unió a la fiesta??? imagino que no nos dejarás así, en ascuas no? Que la fiesta no hizo más que empezar. El año es joven y quedan muchas noches por delante! jijiji
    Un besote y mis caricias

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  2. a mi amante no se le hubiera ocurrido invitar a la sirvienta, por una cuestión de presupuesto, supongo ;-))

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  3. Um besote... y mis caricias!... mui dulces...ahhhhh!!!!!!

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  4. Sí... levantemos nuestras copas por un año repleto de sensaciones así, de deliciosos placeres en El Jardín de las Delicias.

    En cuanto a la polémica sirvienta... ¿No será que invocó tus servicios? Porque dudo mucho que haya sirvienta en el mundo mejor que Rosita...

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  5. Mmm... no sé si hemos leído la misma poesía, pero no veo que nadie más se haya unido a la fiesta ;)

    Un poema delicioso, la verdad es que estas cosas me inspiran mucho y me animan a seguir escribiendo.

    Un beso íntimo ;)

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  6. Pues me parece una excelente manera de empezar el año... Y, como no, de rojo, que trae suerte! ;)

    Besoss

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  7. Amanecer así en el nuevo es como amanecer en un nuevo mundo

    Sophie

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  8. Un principio de año muy similar al mio.

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  9. Feliz año mi erótica Rosaida, es un placer volver a ti y leerte, entregada y dispuesta seguir siendo suya hasta los limites de vuestra imaginación, besitos volados guapísima.

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  10. Ahora que todo mundo habla de como comenzaron el año, creo que despues de leer esto les arruinaste el buen inicio a muchos, esto, es un buen inicio, lo demas son tonterias.

    Magnificamente relatado, como tu bien sabes pasar las letras a emociones, Rosaida.


    Besotes guapa!

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Tus palabras son las huellas que dejas en los senderos de mi Jardín... palabras que se quedan cuando son sinceras.