19 de agosto de 2011

Vamos a jugar a un juego

Quisiera agradecer a El Señor de la Mansión por pasarme el testigo de este juego tan atractivo y excitante propuesto por los amigos de BDSMWorld. Para mí es un gran reto. Espero no defraudarles.

Partiendo de unas pequeñas premisas que os adjuntamos a continuación, el rumbo que tomen nuestros dos protagonistas, es cosa vuestra…

Las premisas son las siguientes:

• Los protagonistas son Eva y Pablo y están en una cafetería.

• Cinco blogs se encargarán de escribir el 1º capítulo. Cada uno de esos cinco elegirá dos blogs para que escriban su versión del 2º capítulo. A su vez cada uno de los dos blogs, elegirá a otros dos para escribir el 3º, y así sucesivamente hasta tener un total de cinco capítulos.

Me toca narrar la 3º entrega de este relato compartido y para la redacción del 4º capítulo elijo a: Caricias y a El Señor Sayiid.

Tercera Parte: Incertidumbre

Eva observaba con suma atención la lentitud con la que Su mano desabrochaba el cinturón. Sentía que el tiempo no corría, cómo si Sus movimientos se hubieran ralentizado. Empezaba a inquietarse a medida que su desesperación crecía. Necesitaba besar y lamer aquella dureza que intuía tras el pantalón de su Amo. Sabía que estaría dispuesta a todo lo que le ordenara a cambio de tener entre sus labios aquel falo con el que tantas veces había soñado y que ahora tenía a dos centímetros de su rostro.

Eva alzó los ojos en busca de Su mirada con la esperanza de que Pablo aprobara lo que ella tanto anhelaba.

- No, zorrita, no… te la tienes que ganar.

Para su sorpresa, con un movimiento rápido Él tiró del cinturón cerrándolo alrededor de su garganta. La tenía cogida como a una perra. Volvió aprisionar su cara contra su miembro mientras tensaba el cinturón hasta casi ahogarla. Eva le miró aterrorizada y lo que vio en aquellos ojos le asustó aún más. Ahora las dudas se agolpaban en su mente. No sabía si sería capaz de acatar cualquier orden que le diera Pablo. Estaba asustada pero su excitación la llevaba a desear que su Amo diera el siguiente paso, fuera cual fuera.

- ¿Así que eres una perrita cachonda? ¿Te gusta que te follen, verdad? –susurró con una voz ronca y profunda que la hizo estremecer- ¡pues vas a tener ocasión de hartarte!

Tiró de ella apartándose. Eva tuvo que poner las manos en el suelo para no caer de bruces. Gateó a toda prisa pegada a él para no asfixiarse con la correa. Eran pocos metros los que la separaban de los lavabos. Él ató el otro extremo del cinturón al toallero y se separó de ella. Eva se quedó jadeando a cuatro patas, atada por el cuello a aquel mueble. Poco a poco fue recuperándose y recordó al camarero. Miró a su alrededor. Respiró aliviada. No, no había nadie, sólo ellos dos. Sintió las manos de Pablo bajarle la cremallera del vestido. Un tirón brusco y la prenda cayó al suelo arrugada alrededor de sus rodillas. Con rapidez, Él se inclinó para sacárselo apoderándose poco después de sus nalgas. Las apretaba con fuerza, abriéndolas y cerrándolas con vehemencia. Eva gritó de excitación cuando notó dos dedos adentrándose en su cueva más húmeda. Volvió a gritar, pero ahora de sorpresa, cuando esos dos dedos empapados dejaron su entrada dilatada para abrirse paso en su acceso inexplorado.

- Este culo va a ser desvirgado ahora mismo, perra –susurró a su oído mientras empujaba con furia.

Eva se sorprendió cuando notó que los dos dedos entraban con relativa facilidad en su interior. Jadeó excitada sintiendo una contracción en el mismo corazón de su vagina mientras sus fluidos caían por el interior de sus muslos.

- Así me gusta… eres más puta de lo que imaginaba – Sacó los dedos- Ahora ya sabes lo que te espera, perra- le dijo mientras se los introducía de golpe nuevamente - ¡Una furcia con el culo roto en el baño de señoras!


Eva se preguntaba por qué aquellas palabras ofensivas, tan humillantes, no le producían malestar ni desasosiego, sino algo diferente, algo extraño. Sentía un deseo pecaminoso que la llevaba a la excitación más extrema. Deseaba seguir oyendo aquella voz escupiendo esas palabras sucias. Dos sonoros azotes la desviaron de aquellos pensamientos, y antes de que pudiera sentir el picor en su piel, otros dos restallaron en sus nalgas.

Pablo cogió el vestido del suelo y le vendó los ojos. Después la ayudó a levantarse. El cinturón no la dejaba incorporarse del todo pero le permitió apoyar sus manos sobre el lavabo.

- Así es, perra, follada por el culo delante de todos… y por todos.

- Dime, Eva ¿qué voy hacer ahora? – su voz sonó perversa.

-¡Oh, Dios! –exclamó temblorosa- Va a follarme por el culo.

- Exacto… ¡separa bien las piernas!

- Señor, no me haga daño, por favor, no me haga daño – balbuceó.

- Tranquila perrita, verás como dentro de unos segundos estarás aullando de gusto.

- ¡Ay, por favor! - Gimió cuando sintió cómo su punta presionaba su entrada virginal.

- ¿Ves, zorrita, ves cómo te gusta? ¿Cómo dentro de nada estarás aullando de placer?

Pero aquel culo inmaculado que había sido profanado tan sólo por dos dedos se enfrentaba ahora a la gran verga, dura como el acero, de Pablo. Su carne cedía a medida que él empujaba acercando sus caderas. Con una mano le agarró del pelo obligándole a levantar la cabeza mientras con la otra se aferraba con fuerza a la cadera. Poco a poco se abría paso en aquel túnel inexplorado. Eva comenzó a sudar cuando sintió que el dolor se apoderaba de su interior. Era la primera vez que la follaban por el culo. No supo contener el miedo. Sus músculos se tensaron dificultando el acceso de la poderosa verga de Pablo. Eva ignoraba que el placer más exuberante vendría como un torrente si se dejaba llevar por el deseo más libidinoso.

- Señor, pare, por favor se lo ruego, pare – le suplicaba dominada por el miedo.

- Tranquila, relájate, putita – pero Eva ya no escuchaba.

En un acto reflejo, echó una mano hacía su culo para separar aquel falo que parecía desgarrarla por dentro. Pero Él la apartó de un manotazo y terminó entrando de golpe hasta el fondo de ella. Eva comenzó a patalear y a retorcerse. Pablo se hundió en ella dos, tres veces. Después le arrancó el vestido de los ojos y tiró de sus cabellos para que mirara.

- Mírate bien, perra, ahora tienes lo que te has buscado…

Sollozaba cuando Pablo se retiró dándole unos cuantos azotes sobre su culo desvirgado.

- Estúpida zorrita –continuó azotándola- ¿Qué te he dicho? ¿Es que no escuchas? No te muevas – le ordenó tajante. – Ahora te vas a quedar aquí quietecita – y volvió a vendarle los ojos.

Eva seguía sollozando cuando oyó cerrarse la puerta…


12 comentarios:

  1. Dama del Jardín: su texto Me ha parecido exquisito y ardiente, como siempre, pero esta vez realmente me ha sorprendido con el giro que le ha dado a los acontecimientos.

    Destila morbo a raudales, y mucho me temo que ha alcanzado cotas de excitación inigualables.
    Me alegro profundamente de haberle invitado a participar, aunque he de reconocer que, a la vista de la hoguera de la que acabo de salir, su texto ha superado con creces todas Mis expectativas.

    Es un verdadero placer poder disfrutar de sus escritos, señorita Rosaida. Un verdadero placer.

    Deja usted a un rendido admirador en La Luz.

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  2. Explosivo, es lo único k puedo decirte en estos momentos... Saludos!!!

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  3. Oh, vaya, no se me había ocurrido tal posibilidad... Hum, me lo anoto para la próxima (*Paty apunta en su libreta secreta de cosas* :P)

    Ha sido un texto emocionante y, debo decirlo, para mi totalmente imprevisible. Me ha sorprendido y me ha encantado y hay tanta tensión que hasta he tenido tiempo de sufrir!

    Me ha encantado, Rosaida. Un besito ;)

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  4. Gracias Rosaida por pasar por uno de mis rinconcitos y dejarme un comentario tan lindo. Me halaga saber k te ha gustado mi continuación, he de confesar k no suelo escribir cosas así y ha sido para mi todo un reto. Es cierto k mis tres libros de la Saga "La Era De Los Vampiros" tienen varias escenas subidas d tono, pero no algo tan "fuerte" por llamarlo de algún modo como el k he escrito para este juego... jejeje

    Me hubiera gustado hacerme seguidora d tu lindo blog, pero mi marido no comprende estas cosas y no las acepta. Si luego en mi escritorio aparece una entrada tuya con alguna imagen... digamos esplícita, y él lo ve... ni t cuento!, jajaja.

    Con decirte k él no se ha enterado del relato k he escrito para este juego!!!, jajaja. Siento k las cosas esten así x k realmente m hubiera gustado encontrarme entre uno d tus seguidores, pero k sepas k igualmente me dejaré caer x akí más una vez k me gusta tu precioso jardin.

    Un saludo reina y pasa un lindo fin d semana!

    Muak!!!

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  5. Leer tus textos, deleitarse en las imagenes que nos regalas es, siempre, simple y llanamente delicioso

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  6. Ya sabes Rosaida que tus deseos me gustan siempre cumplirlos. Aunque te reías por sentirme azorada frente a tan gran reto... he cumplido!
    Me ha encantado hacerlo.
    Un besazo enorme y mis caricias

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  7. El juego es muy original y el capítulo te ha quedado genial

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  8. Me ha gustado el capítulo.
    Un beso preciosa

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  9. A mi también me ha gustado y mucho... no sé si demasiado.
    ¿En qué cafetería dices que quedemos?

    Besos

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  10. Estupendas las cosas que nos dejas, gracias por compartir.

    Saludos y un abrazo.

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  11. Me gusta como te ha quedado el siguiente capítulo :P Es un placer volver a leerte ^^

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  12. Hola!, vengo a saludarte y a decirte k ya te puedes leer el quinto y último capítulo de esta ardiente historia de Pablo y Eva.

    Aclarar que ha sido obra de Irene Comendador:

    http://cautivadaporunvampiro.blogspot.com/2011/08/vamos-jugar-un-juego.html

    Saludos y feliz viernes!

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Tus palabras son las huellas que dejas en los senderos de mi Jardín... palabras que se quedan cuando son sinceras.