20 de noviembre de 2011

Acordes en la noche


Estabas guapo, siempre lo estás,
pero esa noche lo estabas especialmente.
Atractivo y seductor,
seduciéndome con la mirada,
con tu sonrisa dulce
y palabras susurradas a media luz.
Susurros confesados, revelados
mientras se rozaban los labios
y las manos paseaban por las sendas de la piel.
Poco a poco los acordes del violín
se fundían con los cuerpos excitados
en un crescendo emocional…
las notas se elevaban junto a la pasión de los sexos,
junto al deseo de tenernos una noche más.
Después de hacerme tuya con dulzura
nuestras lenguas entrelazadas
reafirmaron los deseos anhelados
y de nuevo nuestras pasiones se avivaron.
Entonces tu mirada se volvió poderosa,
invitando a tus instintos más perversos
que salieran a mi encuentro.
No sólo tomaste mi cuerpo a tu antojo,
también sometiste mi alma con la voz,
sin armas ajenas me entregué a tu deseo,
tan sólo tus manos marcaron mi piel.
Marcas que dibujan un destino,
un dominio descubierto con pasión
en brazos de mi sumisión.


Estabas guapo, siempre lo estás,
atractivo y febril… con tu posesión.


8 comentarios:

  1. Claro, claro, lady Rosaida... siendo guapos y atractivos es todo más fácil.
    De ahí el enorme merito que tenemos los feos, jejejeje.
    Como siempre, tus escritos rebosan ritmo, belleza y sensualidad.
    Un placer pasear por tu jardín, incluso en días como el de hoy, fríos y lluviosos.
    Un beso desde la mansión.

    Sayiid

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  2. Es el reflejo de tus ojos el que baña de belleza a tu amante para otorgarle después el poder de un dios. Porque tú, Reina del Jardín, eres quien da y quien quita, quien revela y quien oculta toda la belleza del Universo.

    No me conformo con la hermosura de tus versos y la música que ahora mismo arrebeta mi sentido: cada nota eleva mi dulce agonía hacia esa desesperación con la que se desea a las diosas, con la que aman los dioses.

    Y ese deseo, Reina del Jardín, no tiene fin. Apenas lo mitiga por un breve espacio de tiempo el choque de los cuerpos y la fusión de las almas cuando al poco regresa con ansias renovadas. Agua que nunca me sacia, alimento que no puede aplacar mi hambre infinita, tu maná evita que perezca de hambre y de sed lo justo para alargar hasta el infinito mi insaciable necesidad de ti. Como a un Prometeo encadenado a la roca, cada noche me das la vida para que pueda sufrir durante el día la insoportable tortura de tu ausencia.

    Febrilmente tuyo,

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  3. Quisiera que hubiera sido mi escrito
    más hermoso, el mejor que de mi mano salga nunca…


    Espero, de todo corazón, que le guste, Lady Rosaida.

    Besos.

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  4. Simplemente exquisito!

    Desde mis orillas, rumores de olas...

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  5. El Amante Amatistadomingo, 20 noviembre, 2011

    Sumisión en el deseo es misión
    y el don de dar el mayor placer
    entre acordes de fiera conjunción
    en dos cuerpos prestos a aprender

    Las cuerdas para mi señora

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  6. No puedo ser tan profunda como tu, que eres más sabia que yo; tus versos, como ya dije, me sirven de inspiración ;)

    Un beso desde mi rincón :3

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  7. Casi podía imaginar el sonido del violín

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  8. Tú si que estás guapa, linda Rosaida!!!
    Un besote y mis caricias

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Tus palabras son las huellas que dejas en los senderos de mi Jardín... palabras que se quedan cuando son sinceras.