4 de noviembre de 2011

Prólogo


En la sobremesa llevaba el cabello recogido tan sólo por dos horquillas. Había subido a la buhardilla para coger un par de cosas. Bajé deprisa las escaleras que conducían a la primera planta cuando oí las llaves que abrían la puerta principal de la vivienda. Le vi todopoderoso. Me lancé de rodillas a sus pies para tener a la altura de mi boca su magnífico falo. Engullí sus testículos uno a uno, gocé de la longitud de su verga hasta notarla tocando mi garganta. Sentí sus manos en mi nuca cuando comenzó a follarme la boca. Noté cómo su miembro se endurecía hasta el extremo de ocupar toda mi cavidad. Sentí que me ahogaba con su carne. Entonces sacó su falo con rapidez y me preguntó qué era lo siguiente que iba hacer. “Mi Señor follará el culo de su puta” le contesté. Pero cuando se dispuso a hacerlo le grité que por favor no lo hiciera todavía. Codujo su falo hasta la entrada de mi vagina y me folló sin piedad. Estaba de rodillas en el suelo, con los pantalones y las braguitas bajadas. Mientras me follaba subió la camiseta hasta mi nuca y me desabrochó el sujetador. Mi espalda quedó desnuda ante su mirada lasciva. Acarició el contorno de mi espalda hasta llegar a las caderas. Me sujetó con fuerza y me folló con violencia. No tardé en correrme. Chorreaba cuando me ordenó que le abriera mi entrada trasera. Combinaba a la perfección una estocada hasta dentro de mi vagina con otra en mi culito. Ésta última, al principio, menos salvaje, pero no tardó en introducir su endurecido falo hasta el fondo de mi deseado conducto. Fue acelerando sus embestidas mientras yo gritaba poseída por el poder de su grandeza. Me sodomizó hasta que me alcanzó un devastador orgasmo. Después sacó de mi interior su verga y caí rendida, inerte, a sus pies. Los besé y los chupé dándole las gracias, pero necesitaba que aliviara el vacío que me había dejado. Comenzó a azotarme. Me sentía pletórica. Le rogué que lo hiciera con más fuerza. Y así lo hizo. Después comenzó a vestirme mientras me decía agitado: “Rosita esto no ha hecho más que empezar. Prepárate para recibir lo que guardo para ti.”


Tengo el cabello enmarañado. No encuentro las horquillas que lo sujetaban al principio de la batalla. Todo ha transcurrido en muy poco tiempo. Después he cumplido su orden de describirlo inmediatamente. Se acerca por detrás. No sé lo que va a suceder. Tan sólo espero que esto sea de su agrado.

11 comentarios:

  1. hola. Si así comienza, promete el epílogo...
    saludos rosaida

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  2. ¿qué nos impide coincidir, en el húmedo rastro de tus vacías pupilas?
    cuando sientes con fuerza
    mi empuje rítmico
    tras tus palabras dilatadas
    entre mis manos llenas tí.

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  3. Creo que esperaré al epílogo, Lady.

    Se esperar y voy a hacerlo*…

    Besos *subliminales

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  4. El Amante Amatistasábado, 05 noviembre, 2011

    Y en el comienzo fue el anhelo,
    clandestino encuentro en tu penumbra.
    Al final, de tus labios prendí mi cielo
    con el beso que, de ti, mi boca alumbra.


    Recuerda, mi Señora…

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  5. Un prologo intenso,espero el resto y que sea aun mas excitante si cabe

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  6. Bien, ya has tenido tiempo de peinarte. ¿Qué tal si continuamos?

    Un beso aromatizado con canela

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  7. Tic, tac, tic, tac.... aquí me tienes, esperando ansiosa!
    Un besote y mis caricias

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  8. He disfrutado cada una de las flores y sus fragancias, de tu jardín.

    Volveré. Por ahora te extiendo invitación a mi Galería de letras. Te espero. Un abrazo.

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  9. ¿Y esto es solo el prólogo? O_O Yo quiero saber qué hará ahora el señor todopoderoso... ains...

    Un besito :3

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  10. Maravillosamente perturbado por la segunda imagen que ilustra el relato ... explicitamente bella ... enhorabuena quien sea que la ha realizado ...
    h.m.

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  11. si él provocó tal desvarío, seguro se reconocerá en cada palabra tuya

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Tus palabras son las huellas que dejas en los senderos de mi Jardín... palabras que se quedan cuando son sinceras.