13 de junio de 2012

Otra vez…


Aunque no lo parezca sigo de vacaciones, muy lejos de mi Jardín. Como es un día señalado que no podía pasar por alto, dejé cultivada esta entrada para que brotara hoy entre mis rosas.

Este año lo celebraremos fuera del hogar… Refugio de nuestras almas.

Este año estaremos en otras tierras, dominios renacidos de las piedras esculpidas con cincel y martillo… Compartiendo nuestros gustos y aficiones.


Este año cenaremos vestidos de época, enmascarados entre la gente del barroco, y volverás a soplar las velas erguidas sobre tu tarta preferida, la especial de la casa. También recibirás tu regalo favorito, tu mandolina de cuerdas exclusivas. Porque tus ojos encendidos, tus manos imparables y tu boca palpitante me lo desvelaron hace mucho. Y porque me enloquece –lo sabes, lo ves- sentirte gozar con su insuperable vibrato… Apasionados, excitados, cautivados por nuestra melodía.

Y, por último, estoy segura de que volverás a pedir un deseo, dos o tres…

Felicidades, il mio amore.

4 comentarios:

  1. El deseo lo tengo "prendido" desde hace tiempo, Lady. Soy un hombre afortunado, sin duda…

    Besos mediterráneos.

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  2. Sin duda, un día inolvidable. Tu belleza y elegancia, mi amor y nuestro deseo conjugados en un marco incomparable. Todo fue perfecto, pero el broche final sabes que permanecerá en mi memoria mientras viva.

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  3. Verdes tus besos
    de mujer en flor;
    verdes son tus labios
    al comerme, amor.

    Feliz entrada de verano ;)

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  4. me gustan los regalos premeditados pero envueltos siempre en la sorpresa mágica de lo inesperado

    felicidades!

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Tus palabras son las huellas que dejas en los senderos de mi Jardín... palabras que se quedan cuando son sinceras.