30 de octubre de 2012

Octubre rojo


De nuevo octubre y con él la brisa fresca del otoño. Poco a poco ha ido escondiendo el verde de las hojas para descubrir el rojo que ahora lucen, antes de que el invierno las robe con total impunidad. Paseando ayer por las veredas del Jardín, elegí un banco entre los árboles para contemplar la variedad de púrpuras y ocres. Mientras mis ojos se perdían por las hojas caprichosamente pintadas, un golpe de viento me apartó del boceto otoñal. Un escalofrío recorrió mi espalda. Comenzaba a refrescar cuando levanté la vista para observar la puesta de sol. En apenas unos minutos, el tono rojizo de las hojas adquirió una intensidad deslumbrante. Estaba tan absorta en aquella explosión de color incandescente que no me percaté de que a mi lado se encontraba la última rosa del verano. Fue uno de sus pétalos el que reclamó mi atención. El golpe de viento lo había despojado de la flor llevándolo hasta mis rodillas. Allí estaba, sobre mi falda. Su rojo terciopelo aún seguía terso conservando la humedad del rocío. Me quedé mirándolo fijamente sin que mis manos se atrevieran a cogerlo. Deseaba tocar su esencia, oler profundamente su aroma e incluso besarlo con pasión, pero me daba miedo hacerle daño. Sonreí cuando la memoria me trajo el recuerdo lejano e inolvidable de otra flor, en un día como hoy. Se trataba también de la última rosa roja, aunque en aquella ocasión fue la última de doce restadas día a día. En ese momento, caí rendida a los pies de su planta, adquiriendo mi corazón la forma de una rosa. Y aunque algunas estaciones inclementes nunca tuvieron miramiento alguno con ella, el rosal siempre se mantuvo vivo para rebrotar después de aguantar las embestidas de las envidiosas tormentas, de los vientos coléricos o de las severas granizadas.


“Eres tan bella… que hasta mirarte duele” Bella y sutil y a su vez fuerte y vigorosa. Pero no sólo la escogí por estos atributos, también la elegí, de entre todas las flores, por su porte elegante repleto de matices. Por la diversidad de sus pétalos entrelazados de una forma tan sencilla que hasta con los ojos cerrados se podrían dibujar. Su fragancia, única e inconfundible, capaz de seducir al instinto más profano y, sobre todo, por la suculenta gama de colores que ofrece con sensualidad y jovialidad. Desde el rojo, romántico y apasionado, hasta el blanco, nítido e inocente, pasando por el rosa, tierno y confiado, o el amarillo, alegre y divertido. Para mí y para mi Jardín, la rosa es la reina de las flores… se nota ¿verdad?

Felicidades, jardinero.


10 comentarios:

  1. Desde que visite por primera vez tu jardín hasta esta vez encuentro aquí a una mujer increíblemente sexy,seductora,amable,equilibrada,entregada hasta la médula y por su puesto la mas hermosa de las Rosas, besitos mi dulce Rosaida.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tú sí que eres hermosa y dulce, alexia{All}. Eres como una de mis rosas sweetheart y al igual que ellas siempre ocuparás un lugar destacado en este Jardín.

      Eliminar
  2. SIN DUDA LA ROSA ES LA REINA ENTRE TODAS LAS ROSAS... EN UNOS CUANTOS MESES LA PRIMAVERA REGRESARÁ Y VOLVERAN A FLORECER LAS ROSAS.

    UN BESAZO ROSAIDA!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sin duda, querido Lord. Por eso hoy, que el Jardín de las Delicias celebra su tercer aniversario, he querido que sea la rose queen la anfitriona del evento.

      Muchas gracias por sus visitas, ya sabe que sin ellas este Jardín no sería el mismo. Por cierto, Lord, antes de irse llévese una rosa, la que Usted elija.

      Eliminar
  3. Son de una belleza perfecta tanto su forma como sus tonos y el perfume.
    Me encantan!
    Muchos besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y... ¿qué me dices del tacto? Ninguno de los cinco sentidos podría renunciar a la magia seductora de una rosa. Para mí son únicas, sin duda alguna.

      Muchos besos también para ti, Ohma y... rosas, muchas rosas :)

      Eliminar
  4. No podían faltar tus bellas palabras en un día tan señalado, ni mi agradecimiento por este momento perfecto.

    Rosas rojas. De una en una, de tres en tres, de doce en doce, de veinte en veinte... rosas y más rosas.

    Felicidades a ti, mi hermosa Jardinera, por la esmerada dedicación con la que mantienes este Jardín.

    Veinte besos

    ResponderEliminar
  5. Pues enhorabuena para quien tan bien la cuida a ud también, Lady.

    Espero que la disfrute tanto como yo. La canción, por supuesto. La Rosa es preciosa; la canción, también.

    Besos…

    ResponderEliminar
  6. Robo el genio del vate Neruda
    y con su letra cantarte me atrevo:

    "A la rosa, a esta Rosa, a la única,
    a esta gallarda, abierta, adulta rosa,
    a su profundidad de terciopelo,
    al estallido de su seno rojo…"


    Feliz seas por siempre, flor de mis días.

    ResponderEliminar
  7. Esa, Rosaida, no es una rosa Queen, sino una Queen Mary. Una de las más bellas. A mi me gustan más las Black Magic o las Sexy Red, pero tu Queen Mary me parece espléndida en todas sus formas, jejejeje.

    ResponderEliminar

Tus palabras son las huellas que dejas en los senderos de mi Jardín... palabras que se quedan cuando son sinceras.