24 de noviembre de 2012

Brillante


Todavía me deslumbra, pero lo más curioso es que aún no se cómo lo hace. Los destellos pulidos de sus caras seducen de una forma extraordinaria. Es como un diamante y no es en bruto. Sus brillos, cuidados con extrema sabiduría, convergen siempre en un bonito ramo de flores. Sus facetas están perfiladas a conciencia. No sabría decir cuál es la más brillante. Cuando le miro su esplendor me ciega. Me acuesto y me levanto con su fulgor. A veces en las horas intermedias que acoge nuestra convivencia, con disimulo me revela sus otras gemas relucientes. Sonrío admirada ¡Qué talento! Maneja con soltura cada faceta, entre sí opuestas. En el norte brillaran sus palabras de oro, en el sur las voces de coral, en el este el agua milagrosa y en el oeste las vendas transparentes. Todos quedarán deslumbrados, pero nunca conocerán la existencia de su brillantez polifacética. Y si alguno llegara a vislumbrarla, quedaría desterrado para siempre. Pero a mí, sin hallarme en el exilio, me sigue deslumbrado en los cuatro puntos cardinales a la vez y aún no se cómo lo hace.

¡Ser y no Ser! He aquí el talento.


11 comentarios:

  1. Una alegoría realmente bella…

    Existe la absurda creencia de que los hombres somos en realidad unos seres simples y rudos, poco dados a conmovernos con palabras como las suyas. Pero no es cierto. Ocurre que nos es más cómodo dar esa imagen, vaya ud a saber por qué. En realidad buscamos afecto, cariño, reconocimiento. Y no lo queremos de cualquiera, sino de la mujer de la que más ansiamos que piense eso de nosotros. Unos lo consiguen y otros… vamos penando por la vida por si algún día tuviéramos fortuna.

    Mis respetos al inspirador de tan bello texto, Lady.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estamos de acuerdo, Señor Brummel, a todos los hombres y también a las mujeres les encanta recibir toda clase de alabanzas, aunque en muchas ocasiones se sepa que son meras adulaciones o regalos al oído. Pero la entrada no va en este sentido ni tampoco hay un inspirador, aún así el contenido de su aportación es tan valioso que la recibo como si fuera una joya. Por cierto, ¿qué Ud. va penando por la vida? No me lo creo ;)

      Eliminar
    2. Como es notorio, lo que voy es errando en todas las acepciones del término. Falta de brillantez y acierto, sin duda.

      Eliminar
    3. Lo que es notorio en Ud., Señor Brummel, es su elegancia, sin duda alguna.

      Eliminar
    4. Me ha dado ud una buena lección, Lady. Es evidente que mi comentario estaba muy lejos de ser elegante. Aquí he cometido la torpeza y aquí he de rendir cuentas: le ruego que acepte mis sinceras disculpas. Sabe cuánto lo siento…

      Eliminar
    5. No hay nada que disculpar, Señor Brummel, tampoco nada que cambiar. Siempre ha sido brillante y elegante... lo que sé es que seguirá siéndolo, mi querido y buen acertado amigo.

      Eliminar
  2. Siempre hay algún incauto que siente curiosidad por saber lo que se esconde detrás de la máscara...

    ... y siempre hay algún imprudente que mira.

    ResponderEliminar
  3. Como un diamante pulido. Así se me muestran hoy tus letras, Reina del Jardín. Ya te he hablado antes de la evolución de tu estilo, cada vez más refinado, preciso y hermoso. Hoy se exhibe, además, refulgente y en todo su esplendor. Una oda brillante, sin duda, que me regocijo recorriendo mientras sueño ser el afortunado inspirador de tan vivos elogios.

    Un beso

    ResponderEliminar
  4. Brillante es la luz de tu mirada,
    tu presencia que irradia confianza,
    la serenidad de tu voz cuando me guía,
    la bendita paz que solo tú me aportas.

    Brillante reluces de entre todas
    como faro cuando inquieta la tormenta,
    distinguido centelleo de hembra regia
    que ilumina la cara oscura de mi vida.

    Brillante tornasol de tu sonrisa
    de la boca donde acaba mi tristeza,
    fulgor del placer de ver tu cuerpo
    irisado por las joyas del crisol de mi deseo.

    Brillante flor, gema de esencia femenina
    incrustada en un tiempo interminable
    de mi sol que brilla y mi luna que platea.

    Brillante es el fulgor de la bondad que tú posees…



    10 cuerdas, 6 en las manos y 4 en la boca, para brillar con locura.

    ResponderEliminar
  5. Es casi como una adivinanza el objeto de tu inspiración y yo soy muy mala adivinando pero leyendo tu bonito texto me viene a la cabeza el sol. Y no es nada raro que los astros sean venerados y animen la imaginación.
    Brillante.
    Muchos besos.

    ResponderEliminar

Tus palabras son las huellas que dejas en los senderos de mi Jardín... palabras que se quedan cuando son sinceras.