13 de enero de 2013

A la atención del mísero


Mucho me temo que aún el olvido
no ha conquistado sus vidas insulsas
pues la verdad que con años impulsas
de un solo tajo zanjó lo vivido.

Aún agitadas por el descuido,
ascetas que niegan ver como pulsas
con sumo interés tus teclas convulsas
que en tiempos lejanos te has sacudido.

Narraron los deseos anhelados
que libres tomaron como verdades
soñando con sus días envidiados.

Cuando la farsa sólo trae maldades
y el orgullo momentos enrabiados
es más sano vivir las realidades.


11 comentarios:

  1. Fuertes versos, profundos y conmovedores...

    Saludos azules desde mis mareas...

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  2. UN GRAN SONETO, DE UNO DE LOS MÁS GRANDES...
    UN BESAZO ROSAIDA!!!

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  3. El gran gongora que rezumaba arte como Poeta.

    Saludos

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  4. ¡Ay, mísero de mí, ay infelice!
    ¡Que en leyendo aquestos versos me pensé
    que eran vuesos, reina, o me lo imaginé
    è ahora viene vuesa audiencia a desdecirme!

    ¿Non será más bien -ensisto- como dije
    que por muy poco versado que yo esté
    con aquestos versos, como pergueñé,
    afeábais su conducta a cierta esfinge?

    No hay más ciego que ése que non quiere ver
    una tapia es el que face oídos sordos.
    Nada entiende aquél que non quiere entender

    é por más que lo repita como un mono
    apelando a su cambiar de parecer
    erre que erre seguirán para su oprobio.


    Con la venia se lo dice a usted, DePé.

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    Respuestas
    1. Me vas a permitir la intromisión, querido amigo
      para dar un pequeño toque a tu último terceto
      que si de repetición hay mono, estoy contigo
      también el loro es ejemplo muy completo
      y tiene mejor rima sin desdoro… ni castigo.

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    2. Con la venia: comprended,
      amante y versado amigo,
      que todo lo improvisé.
      No teniendo mejor tino,
      al mono me encomendé.

      Carezco de la paciencia
      de leer y repasar.
      Léalo con indulgencia,
      pues de más no soy capaz.
      Dios no me hizo poeta,
      repentizador lo más.

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    3. Mono sea pués, compañero
      que vuestra la oda es
      y sabido que patrón
      manda y no marinero
      pues sería del revés
      además de sinrazón.

      El motivo de mi quite
      fue afinar lo magistral
      que parecióme un ardite
      el inoportuno oprobio final.

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    4. No rima, estáis en lo cierto.
      Para mi oprobio y vergüenza,
      sobró algo más que una letra
      en ese último verso.

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  5. Apreciada R., cuando se es capaz de escribir un soneto como éste, afilado y a la vez suave, es que has llegado a la edad de la madurez creativa, cuando eres capaz de hacer sentir a los demás lo que tú sientes. Agradecido, J.

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  6. Con admiración leo tu soneto
    mas de su mensaje no me entero
    e inquirir tal cosa yo no quiero
    pues no deseo verte en un aprieto.

    Sabes bien que mi actuar es discreto:
    nunca mi proceder será artero
    y esto no mutaré ni en enero
    sea que dé apariencia de cateto.

    Pero… ¡quiá! a saber no me resisto
    que de natural uno es curioso
    y a conocer no cedo, está visto.

    Entonces pregunto, malicioso
    ¿quién es objeto de tal malquisto,
    o el fin de tu poema misterioso?


    Tras el soneto, su amada amante: la sonata.

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  7. Realmente DePé tiene razón. Eres una verdadera Reina de las palabras. Tu soneto es extraordinario. Aunque el espectáculo de la justa de juglares que se ha organizado no le va a la zaga, jijijiji.
    Mi beso, Rosaida.

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Tus palabras son las huellas que dejas en los senderos de mi Jardín... palabras que se quedan cuando son sinceras.