26 de mayo de 2013

De tres… cientos


Puede ser que el sol se oculte tras la luna
y que la noche sobreviva al día
Puede que haya borrado las calles de la ciudad
o que la lluvia no moje mis cabellos
Puede ser…
pero nunca habrá dos sin tres
ni piel que quite el deseo cuando cerca te tengo
mientras bebo la pasión que exuda tu cuerpo
y bendigo a las nalgas que enseña mi espalda
No hay dos sin tres para el delirio
que se acerca despacio
y ata los minutos que quedan
entre tus manos hambrientas
y la senda de gemidos que deja mi boca
No, no habrá dos sin tres
ni batallas sin derrotas
ni victorias sin ganancias
cuando tu codicia me lleva a la cama
para librar nuestra batalla
de fluidos y fragancias
de jadeos y deseos
que subidos en la cima de los vientos
no reinventan silencios ni ruidos
Sólo queda en el recuerdo sin escritos
los momentos que vivimos en el dos
los dos excitados por el tres
porque no hay dos de primera
sin que gocen del tercero
con extraordinaria vehemencia.


Jugando a los tres en raya


6 comentarios:

  1. Preciosos versos... Y la primera fotografia, cargadisima de sensualidad... me ha encantado.

    Un abrazo!

    http://diariodeunaesposaobediente.blogspot.com.es/

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    1. Gracias y bienvenido a mi Jardín, Sr. Alex.

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  2. Cifras, números... guarismos que esconden códigos secretos... sólo comprensibles para los poseedores de la clave con la que se accede al íntimo y privado espacio de los deseos prohibidos.

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    1. Ummm... códigos secretos, deseos prohibidos... todo un placer tenerte en mi Jardín, Manolo.

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  3. Respuestas
    1. Gracias, Rosa, por detenerte en los aromas que desprenden las flores de este Jardín.

      Besos también para ti.

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Tus palabras son las huellas que dejas en los senderos de mi Jardín... palabras que se quedan cuando son sinceras.