18 de junio de 2013

Saber Estar


Entre velada y velada… un paréntesis,
un descanso para anunciar el verano,
un respiro para broncear mi piel
sobre la cima de un gran hallazgo.
Pongo un pie en remojo
para sofocar el ardiente recorrido
que va dejando en mi vientre
la cremosidad de la leche.
Entretanto ojeo algunas páginas
que me recuerdan a lo de siempre,
aburrida monotonía
de recursos corrientes,
de momentos calcados.
Y entre velada y velada… un abrazo
a la libertad del estío,
un buen sorbo al refrescante mojito
de menta y azúcar moreno
como tu boca cuando me metes la lengua.
Mi cabeza se nubla de calima
perdiéndose en el último instante
en que tu cuerpo sobre el mío
me follaba con la furia abierta al deseo.
Y entre velada y velada… un recuerdo
tus manos hacendosas dándome
de lo bueno lo mejor
como tu lengua recogiendo la pasión
desbordada entre mis piernas.
Dulce y salvaje verano…
te siento llegar con la tranquilidad
de Saber Estar.


5 comentarios:

  1. BIENVENIDO SEA EL VERANO!!!
    UN BESAZO ROSAIDA!!!

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    1. Le echaba de menos, Lord... Así es, Bienvenido sea!

      Otro besazo.

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  2. El verano siempre llega cargado de sensualidad, Rosaura.
    Este año por el norte parace que se resiste a venir... pero bueno el calor del cuerpo y de la mente no falla :)
    Bicos.

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    1. Es cierto, ohma, creo que el sol aún no ha lucido por tu tierra, pero... lucirá.

      Jamás falla. Ese fuego en el cuerpo ayudado por la mente, es una fuente de calor inagotable :)

      Bicos también para ti.

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  3. Estoy lleno de deseo
    y todo mi cuerpo pide tus caricias
    las que tus manos tatuaron
    en volcánicas citas clandestinas.

    Eres llamas que me abrasan
    y eres el edén de mi reposo;
    eres amante para siempre
    desde que tus labios calmaron mi deseo.

    Mis albas reclaman tu presencia
    y te dibujo con pinturas de recuerdo
    el que nunca dejaré que se me apague,
    el que me permita vivir para soñarte.

    Te extraño como si te supiera desde siempre
    como si fueras la última parada de mi viaje,
    la que acaba con mi errático destino
    y me muestra el sentido del camino recorrido.

    No podemos gozarnos mas que instantes
    unir piel con piel en hurtadas ocasiones
    y es tan poco para lo mucho que yo quiero
    y es más de lo nunca por mí imaginado.

    Tú mereces todo lo que siento:
    mis lágrimas, mi dolor por no verte
    mi palabra que no cesará de seducirte
    mi pasión desatada por volar… y penetrarte.

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Tus palabras son las huellas que dejas en los senderos de mi Jardín... palabras que se quedan cuando son sinceras.