2 de agosto de 2013

Dentro de su deseo


Tu voz sonaba perversa
al otro lado de la línea.
Jadeabas mi nombre
y tus gemidos entrecortados
hablaban de deseo.
Juega conmigo, cariño,
dame el placer de tu boca
que de sólo pensarte
te sentiré a mi lado.
No sé cómo ha sido,
pero me he vuelto adicta
al color de sus ojos,
los que incendian la mirada
cuando exploran mi cuerpo.
No sé lo que es,
pero hay tanto deseo en Él…
Deseo por sentirse abrazado
en el calor de mi piel,
la que le recibe dulce
y picante a la vez.
No sé lo que es,
pero quiero dejarme llevar
por su abrasante locura,
laberinto de pasiones
que recupera lo perdido
y me da lo que quiero…
El centro de su deseo.


3 comentarios:

  1. UNOS VERSOS CARGADOS DE MUCHA SENSUALIDAD Y DESEO.
    UN BESAZO ROSAIDA!!!

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  2. Ser el centro de su deseo siempre es un halago para una mujer. Disfrútalo!
    Besos, Rosaida.

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Tus palabras son las huellas que dejas en los senderos de mi Jardín... palabras que se quedan cuando son sinceras.