5 de octubre de 2013

Carambola


Como un susurro al viento, lo confieso,
le confío la voluntad de mi sexo,
atrevido y entregado a su deseo,
sin otra pretensión que bailar
junto a las llamas que avivan la pasión.
Llegó hasta mi cama como la brisa de verano,
agitando el calor de la seda bajo mi piel.
Ninguno de los dos lo buscamos,
tampoco nos movió la necesidad
ni la circunstancia del momento.
Fue la casualidad de aquella noche
en la que nuestras miradas se cruzaron
y sin saberlo se hablaron excitadas.
Evadidos del humo que otros exhalaban,
a sus ojos nos volvimos invisibles
y sin embargo a ella la notaron,
sintieron la magia que nos atrapó
en la lejanía de sus voces poderosas.
Nuestros ojos exploraron hechizados
el contorno de los cuerpos deseados.
Sin tocarnos, al instante nos gustamos
y desde entonces comenzamos a buscarnos,
a incitarnos un roce clandestino,
alguna caricia lasciva o un beso prohibido
que diera la salida hacia la meta de nuestro destino.
No nos importaba nada ni nadie,
tan sólo el apetito insaciable de gozarnos
con los labios abiertos al deseo,
las lenguas exudando lujuria
y la carne entregada a la pasión del momento.
Momentos como el de ayer o antes de ayer,
en el que su aroma me captura
cuando mi boca relame su miel
y le provoca gemidos de placer
que llega besando mi cara encendida.
Envueltos en saliva volamos al tapete,
que nos recibe suave con su luz intermitente.
La roja resalta sus ojos brillantes,
que hablan de sueños y deseos cumplidos.
Y aunque mis labios son como alas de mariposa,
revoloteando en su piel erizada,
empapada me toma entre sus brazos
y penetra con fuerza en mis entrañas.
Embiste, empuja y encaja…
tensando su cuerpo admirado por mis ojos,
adorado por mi boca que gime y se corre
mientras inunda mi cuerpo y pronuncia mi nombre.


15 comentarios:

  1. Y es que existen personas que hacen de los momentos algo especial, te atrapan y solo puedes dejarte llevar, disfrutar y hacer que disfrute, sin más nada que dos amantes clandestinos que hacen que valga la pena sentir.

    Un beso Rosaída

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  2. No se puede huir del destino... ni de la atracción de la mirada de una mujer, Así ha sido y así será por los siglos de los siglos... amén.
    Feliz velada, lady Rosaida, y gracias por vuestras sensuales palabras.

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    1. Tampoco a la de un hombre.

      Gracias a ti, Sayiid, por dejar el comentario.

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  3. "con los labios abiertos al deseo"

    para licitar el acoplamiento perfecto y encajar nuestros ejes de rotación

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    1. que acelerarán el motor de la pasión.

      Un beso, Shang Yue

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  4. Cuando los deseos brotan,
    surge la magia que os
    envuelve en un thul de
    seda y lujuria, en un torrente
    de pasion y sexo, en una fusion
    de olores que fluyen de vuestros
    excitados y humedos sexos que
    enardecidos y voluptuosos endurecen
    y dilatan al unisono, deseosos de penetrar,
    de ser penetrados, de succionar de ser
    succionados con deleite con gula, de comenzar
    una frenetica danza entre dos cuerpos desnudos
    que se frotan, chocan y embisten con furia y vaivenes
    ritmicos y acompasados que buscan el extasis, el placer
    y disftutar de dulces e intensos orgasmos........

    Rosaida, tus letras me han enganchao,
    y han hecho que vuele mi imaginacion
    en torno a ellas y me haya extendido
    casi metiendome en el papel de tu post
    ¡genial, adictiva, seductora! tu entrada.....
    besos maestra.

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    1. Pues... me ha encantado que tu imaginación vuele así de alto, marengo, y extienda tus letras tal y como lo ha hecho.

      Gracias por dejar este maravilloso comentario. Eres un encanto.

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  5. Carambola… casualidad favorable… pero ni usted ni yo creemos en las casualidades, ¿verdad? Creemos en la lluvia fina de la seducción, de cómo va calando, de cercanías tras desencuentros, de lo que queremos porque lo seguimos deseando. Ud me llama y yo acudo porque es ud mi subidón, mi eterna fantasía, mi, de nuevo, encuentro pendiente…


    Besos, a tres bandas.


    [If there are boundaries,
    I will try to knock them down…]

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    1. Señor Brummel, me alegra verle de nuevo. Ha llegado como la lluvia en otoño... fino y seductor.

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    2. Menos mal, Lady, que a fino le sigue "seductor", que si no…

      Su "seguro" :D … servidor…

      Beau Brummell.

      (y mis besos, que no le falten)

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  6. Como el primer mordicos a la fruta prohibida....así me siento, cautivado, enganchando, se sabe que no puedes rozarla con los labios porque será tu perdición...la miras, que haces? la deseas? que haces....sin duda darle un mordisco y que el veneno recorra toda tu piel....
    Con tu permiso me deleitaré de tus palabras...sensuales, dulces y cálidas
    Mil besos
    Juanjo

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    1. Bienvenido a mi pequeño jardín, Juanjo... no lo dudes, muerde y saborea.

      Mil besos para ti también. Te espero de nuevo...

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Tus palabras son las huellas que dejas en los senderos de mi Jardín... palabras que se quedan cuando son sinceras.