7 de noviembre de 2013

Contando los minutos


Cuento los minutos como si fueran pétalos de una flor abierta a sus dedos. Pasan despacio, demasiado… tanto que me desespera su perezosa manecilla que pronto me llevará hasta su piel. Me alejo del tic-tac que atormenta mi mente excitada. Intento no pensar en el tiempo, ni en su mirada clavada por el deseo. Me distraigo con el vuelo de una mosca, bailo con el palo de la escoba y le canto a la lluvia que me ducha. Pero mi cuerpo le sigue sintiendo. Le noto como si estuviera meciendo los gemidos que me arranca su boca. Vuelvo al minutero empapada en el deseo que me incita su sexo. Nada. Mi enemigo apenas se ha movido. Intento no desesperarme más de lo que estoy, pero su recuerdo es más fuerte que yo. Cierro los ojos mientras humedezco mis labios sedientos. Jadeo su nombre… suplico clemencia cuando sus manos regresan a mí derrochando delirio. Sonrío de gusto, pero no me basta. Necesito más, le necesito a él y a su apetito insaciable clavado en mis entrañas. De inmediato abro los ojos cuando me veo tumbada en el suelo con las piernas bien abiertas. Mi sexo palpita, abultado… a punto de estallar. Sigo… sigo moviendo los dedos que chapotean el néctar de mi fuente. No puedo más y de nuevo me meto en la ducha para rebajar el fuego que me quema por dentro. La piel ya no suda, los fluidos se han ido, pero el calor que castiga mi interior aún sigue vivo, tanto… que cuando llegue la noche, desde lejos nos verá.


14 comentarios:

  1. SENSUAL Y EXCITANTE TEXTO,,,, CUANTA PASIÓN ENCIERRAS DENTRO DE TU SER.
    UN BESAZO ROSAIDA!!!

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    1. Justo la que me provoca la suya, Lord. Un placer tenerle por aquí... Un besazo también para Usted.

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  2. Hermoso e intenso escrito, lady Rosaida.
    Sus palabras excitan la imaginación.
    Veo que, a pesar de ser ya Otoño... su jardín sigue verde y aromático como siempre.
    Feliz noche y gracias por regalarnos sus sentimientos.

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    1. También el Otoño se viste de rojo, y a mí el rojo me apasiona...
      Gracias a Usted, Señor Sayiid, por seguir en mi jardín.

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  3. Tica, tac, tic, tac… Las cuentas atrás son tan excitantes. Yo tengo una pendiente y solo espero que llegue mi hora. Ya no tengo prisa, Lady Rosaida, se esperar. Pero cuando llegue el momento me invadirá la misma ansiedad que a ud, porque habrá merecido la pena la demora, estoy seguro…

    Mis besos más seductores, por si le faltó alguno.

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    1. Dicen que la espera... desespera, pero ¿cómo? ¿cuánto? Estoy completamente segura que esa demora le merecerá la pena, Señor Brummel.

      Nunca me sobran... Reciba Usted también los míos.

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    2. Una hora con ella es recuperar años de otra vida en la mía. Verme en su mirada, escucharme en sus labios, besarla toda, salina, encelado en sus caricias… Vivir en el relato de sus sinsabores y alegrías, compartir sus ilusiones, con las mías, cuando me hace sentir un pedacito bueno de su vida… merecerá la pena, sí, estoy tan seguro como siempre lo he estado.

      Por una mujer así se aprende a controlar la desesperación, porque cualquier espera es mejor que no volver a verla nunca más, porque una hora con ella es recuperar tiempo de vida en mi vida.

      Mis finos besos verdes, Lady Rosaida. Espero… y que le gusten.

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  4. Un deseo a flor de piel, la espera impaciente y la recompensa infinita.

    Un beso Rosaida

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    1. Lo has resumido perfectamente, Ame.

      Un beso.


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  5. Lo poquito que avanzó el minutero, lo hizo deslizando todo un mundo de sensualidad.
    Elegante erotismo, Rosaida.
    Besos.

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    1. Gota a gota... atrevida pero elegante.

      Gracias, Auroratris, por tus bellas palabras. A mi también me pierde la elegancia en el sexo.

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  6. cuando me pasa eso, cuando el tiempo parece jugar en mi contra, pago al destino con la única moneda que puede saciar mi calentura… el recuerdo de su sexo clavado en el mío…

    igual que tú

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  7. El deseo viste tu piel hasta que sus manos te desnuden para saciar tu fuego que consume tu interior.

    Un placer disfrutar de la sensualidad de tus palabras.

    Besos.

    Lunna.

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  8. Que manera de relatar mas exquisita que tienes.... delicadeza, pasión, sensualidad máxima... sin apenas palabras creas un ambiente increible....sin apenas palabras se puede ver un sinfin de cosas....

    Mil besos

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Tus palabras son las huellas que dejas en los senderos de mi Jardín... palabras que se quedan cuando son sinceras.