28 de marzo de 2014

Rey de Oros



Siempre estuvo allí,
observando sin ser visto,
mirando el danzar de los cuerpos
entre risas y copas frías.
Siempre estuve allí,
sudando la piel de curvas suaves,
aguardando el momento
en que las miradas se besan.
Jamás le busqué, nunca le soñé,
pero la intensidad de su deseo
latía con fuerza en mi sien.
Sentí que su voz me invocaba
a salir de una vida equivocada,
a beber de su fuente dorada
que viste la orilla en su reino.
Me venció el poder de su mirada,
distinta, apasionada,
llena de fulgores humildes
que ensalzan el instante de la entrega.
Sus brazos me recibieron cálidos,
elevándome hasta el lecho del ocaso
que demoraba el regreso de la luna.
Separados por un instante,
la magia plateada bañaba los cuerpos
de sueños cumplidos,
de bocas sinceras y manos alzadas al cielo.
Noté que la fortuna me sonreía,
mecida por la seda de sus labios,
el chapoteo de los gemidos que adoro
y el vaivén de sus caderas cuando me embiste.
Ahora le busco hasta en los sueños,
es mi Rey de Oros, el que llena mi tesoro,
el que espera despierto mi llegada
y modula mi entrega complacido.
Le gusta verme así, urgida por el deseo,
entregada a la pasión de tenerle dentro,
poseída por la lascivia que provoca,
que me mueve con locura hacia su boca.
Me entrego a Él como soy,
de rodillas lamiéndole entero
y me tendrá como siempre fui,
de barro modelada por sus manos.
 
 

10 comentarios:

  1. Pétalos de deseo, deshojados, listos para en sus manos tomar forma y emerger sedosa, perfumada con su esencia, entregada.
    Un beso Rosaida, me gusta volver a leerte.

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    1. Y a mí de verte aquí, en primavera, con esos pétalos empapados de pasión como el rocío moja el amanecer de un nuevo día.

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  2. PRECIOSA ENTREGA, BELLOS VERSOS.
    UN BESAZO ROSAIDA!!!

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    1. Gracias, Lord. Un placer tenerle aquí de nuevo.

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  3. Tus palabras llenan esa entrega, es aún más bella gracias a tus versos.
    Besos.

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    1. Gracias a ti, Auroratris, y a tus dulces palabras.

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  4. Respuestas
    1. También, anónimo. También batallamos sobre el tapete... Fueron grandes contiendas... de mucha intensidad y... gran altura.

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Tus palabras son las huellas que dejas en los senderos de mi Jardín... palabras que se quedan cuando son sinceras.