26 de julio de 2015

Nada es lo que parece




Vuelves a la mirada cerrada
al secreto ilusorio en la ventana
que luce como joya toreada.
Rodeas la vereda intricada,
laberinto de voces rasgadas
lanzadas a la noche silenciada.
Ahora, en el albor de los pasos,
percibes el dominio de los cuerpos
que vagan al compás de los cuentos.
Son como niñas o niños…
esperando a sus magos
que la pasa en sus manos
les nutra como uva de fin de año.
Y da lo mismo que sea o no sea
que te muevas por la rama
de la trama alojada en la nada,
porque nada es lo que parece.
Pero en el umbral del escapismo
ella se viste de niña grande,
escoge la piel de un cuento
y sale de paseo con zapato nuevo.
Cruzada la línea donde deja su vida,
esboza la nueva que bien encaja.
Unos y otros pululan al compás,
todos se estudian, calculan
y acoplan su versión al mejor postor.
No es más que la sombra de una ilusión
o las cincuenta que a solas ansían
cuando dice el corazón vacío
que da lo mismo que sea o no sea.
Es el umbral del escapismo         
donde el velo de la bruma se espesa
aguardando su momento.
Llega la hora de levantar el telón,
de presentar el mundo al revés
donde actúa el malvado
como buen samaritano.
Esbozadas las hadas aladas
en hordas de brujas malvadas,
muchos esgrimen fantasías
con entelequia de otroras vidas.
Y así… al son de las quimeras
algunos entallan lo que no son
y otros apuntan lo que nunca tendrán.
Pero… si alivian el mal de sus males:
Bienvenidas sean las versiones
que de cuentos hagan sus autores.


 

6 comentarios:

  1. Baile de disfraces en el que unos quieren ser lo que no son, y otros son lo que no quieren...

    Lo importante, en todo caso, es bailar...

    Por cierto, y como siempre, un delicia volver a sentir tu fragancia...

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    1. Para darle importancia al baile, hay que llevar puesto un buen disfraz... lavarlo y plancharlo cada día, acicalarlo cada noche :)

      Como siempre, una delicia tenerte en mi jardín... el primero,

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  2. Qué placer volver a leerte!!

    Mil besitos, Rosaida.

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    1. El placer es mío, Auroratris. Un besazo.

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  3. Quizás cuando, por la edad, se cruza esa línea sucede lo que dicen tus versos.
    Un abrazo.

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Tus palabras son las huellas que dejas en los senderos de mi Jardín... palabras que se quedan cuando son sinceras.